Nacional

Realidad Cañetina, como una serie de Netflix

Cuando mi abuela vivía, siempre estaba pendiente y preocupada por mí, porque yo estaba en Santiago, ciudad de la que ella -por televisión- se enteraba de puras cosas negativas, como asaltos, robos, etc.

Mi abuela, lamentablemente, falleció hace unos años, pero si estuviera viva sería un poco al revés o igual. Ambos estaríamos preocupados por el otro por lo que se ve en televisión y en redes sociales.

Es más, hay muchas cosas que ni de Santiago ni de Cañete salen en la tele, pero que ocurren a diario y son lamentables.

Esta semana, por ejemplo, y antes de los disparos al equipo de prensa de TVN, todo cañetino se enteró de noticias preocupantes. Robos, cortes de caminos, disparos, etc. Algo que ya se ha convertido en parte de la realidad.

A la vez, yo sé que el amigo-santiaguino-progre-ñuñoíno, por llamarle de alguna manera, ve acá, a 600 kilómetro de distancia, un blanco y un negro. No ve otros colores. Y tiene clara su definición. Lo ven como una serie de Netflix, con el control remoto en la mano, donde es fácil ver cómo va la acción y donde hay buenos y malos.

Pero no, esto no pasa en Netflix, sino que en la vida real de muchos sureños. Y lo loco es que cuando converso con amigos cañetinos, de todo sector político, clase social o apellido, encuentro más dudas que las certezas de la capital, porque aparecen otros colores, otros tonos, otras causas, otros puntos de vista, porque ellos son protagonistas, viven allí.

Es tan extraño todo esto, que incluso veo las candidaturas políticas de la comuna y sus campañas y como que todos hablan de una ciudad donde no pasa nada, como que si todo siguiera siendo sólo más veredas, más pasto para la plaza, y que el tema que mantiene desafortunadamente a Cañete en los medios de comunicación no les tocara. Hay una distancia, otra vez, enorme entre el poder y el ciudadano común.

Hay un conflicto, por supuesto, que es de fondo, y donde podemos culpar fácilmente a Bachelet o a Piñera, por ejemplo, pero más allá de esto, hay familias comunes y corrientes en Cañete que ya no saben qué pensar, qué hacer, dónde ir, porque la ciudad en la que nacieron y crecieron, dejó de ser esa meseta tranquila de la provincia de Arauco y comenzaron a salir en televisión y en las páginas policiales de los diarios.

Emiliano Aguayo es Periodista,  vivió en Cañete en su educación básica y media. Ex editor de Lanalhue Noticias. También ejerce de  escritor entre cuyos libros podemos nombrar Las Voces de los 80, Maldito Sudaca e Independencia Cultural  este último de conversaciones con el músico Jorge González.

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